jueves, 25 de diciembre de 2014

Mil maneras de censurar en literatura infantil

Desde mi perspectiva, es necesario partir diciendo que la censura siempre está presente en la literatura, desde el momento en que coincido con Liliana Bodoc en considerarla un arte. Como tal, interpela, plantea temas que están en la vanguardia y que cuestionan las estructuras de poder imperantes y el sistema establecido. Por lo tanto, serán esas mismas estructuras y sistema los encargados de marginar aquello que les cause algún tipo de ruido.

Bodoc plantea: "Me gusta recordar que la literatura es un arte. Me gusta recordar que la literatura infantil y juvenil también lo son. Ahora, su condición de disciplina artística la exime de ciertas modalidades y propósitos: por ejemplo, admonición, la información, la autoayuda, la terapia"1.

Si bien a juicio de esta autora argentina, la condición de ser un arte exime a la literatura de ciertas funciones edificantes, educativas y pedagógicas, creo que son estas mismas las que van condicionando una cierta selección, tanto de parte de editores como de mediadores de lectura y provocando acciones de censura propiamente tal. En el primer caso, una selección -aun cuando se sustente en principios basados en la naturaleza misma del objeto literatura- siempre estará cruzada por factores externos a la calidad artística de la obre; en última instancia, por los valores de la persona encargada de seleccionar.

En consecuencia, nuestro punto de partida ya está condicionado por una selección que incluye textos que considera valiosos quien selecciona y excluye aquellos que, a su juicio, no lo son.

En segundo término, ya abordando directamente el concepto de censura, quisiera destacar la importancia del contexto al momento de determinar qué es censurable. "Las obras circulan en contextos imprevisibles para autores, editores, agentes culturales, autoridades y lectores. De algún modo, cobran autonomía y 'funcionan' al margen de quienes las crearon. A veces esta circulación –vida de las obras- se vuelve problemática y da origen a reacciones contrarias. La censura es una de ella; el fanatismo es otra"2

Según Mijail Bajtín, las obras surgen de contextos particulares y, de algún modo, los reflejan y refractan, entendiendo como refracción una aproximación distinta que depende de los lectores. Esto se expresa en la mirada textualista de este autor: "La obra comunica significados, pero el lector construye sentidos"3.

En consecuencia, al surgir una obra literaria para niños desde un contexto determinado, al que cuestiona, interpela o retrata, destacando algún aspecto vanguardista o minoritario, será el peso del mismo contexto el que provoque alguna acción de censura (esto se puede apreciar claramente en el tercero de los ejemplos que se mencionan a continuación).

Por lo tanto, la censura se expresa derechamente como tal en la literatura para niños y también lo hace de manera sutil a través de la selección, tanto en los ámbitos de producción como de recepción.


Ejemplos de libros censurados
Como plantea el dramaturgo venezolano Juan Ramón Pérez, "cualquier libro que sale a la calle enfrenta inevitablemente a dos grandes enemigos: la indiferencia y la censura. Aunque ambas son sumamente dolorosas, las llamas de la censura son infinitamente más peligrosas. Ya lo dijo Heinrich Heine: 'Ahí donde queman libros, siempre terminan quemando hombres'"4.

A continuación, tres ejemplos de censura en libros para niños.


- El pueblo que no quería ser gris
Publicado en Buenos Aires en 1976 por el sello Rompan Filas. Su autora es Beatriz Doumerc y cuenta con ilustraciones de Ayax Barnes. El relato se basaba en la historia de un pueblo cuyo rey, tras agotar todas las órdenes posibles, manda pintar todas las casas de un mismo color. Pero la gente se opone y entonces "el rey se cayó de espaldas una sola vez, pero tan fuerte que no se levantó más"5

Prohibido por la dictadura militar argentina a través del Decreto N°1888 del 3 de septiembre de 1976.


- La ultrabomba
Publicado en Buenos Aires en 1974 por el sello Rompan Filas. Su autor es Mario Lodi. En este cuento, un piloto se niega a cumplir la orden de arrojar una bomba. Prohibido por la dictadura militar argentina a través del Decreto N°1888 del 3 de septiembre de 1976.

En palabras del responsable del sello, Augusto Bianco, "en Rompan Fila elegimos materiales que respondieran a esa necesidad de innovar y de desestructurar. 'La ultrabomba' era una revolución en cuanto a la temática: un soldado que se rebela al recibir la orden. Imagínate, para América Latina, tierra de golpes. Lo elegimos como para decir, otra mirada es posible. El autor, Mario Lodi, puso elementos que hoy están en el centro del candelero. De cómo la política pasa por los medios de comunicación. Él ya lo estaba diciendo en ese momento. Es un autor para tener en cuenta"6.



- Tres con tango
Escrito por Peter Parnell y Justin Richardson e ilustrado por Henry Cole. Editado en inglés en 2005, fue publicado un año después en español por la editorial Serres. Basado en una historia real registrada en el zoológico de Central Park de Nueva York, trata sobre dos pingüinos machos que cuidan un huevo, para luego hacerse cargo de la pequeña ave a la que llaman Tango. Si bien el libro ha sido reconocido con numerosos premios, también ha sido censurado en varias escuelas y bibliotecas de Estados Unidos. Tras su aparición ha fomentado debates y discusiones sobre el matrimonio igualitario, la adopción y la homosexualidad en los animales.




A estos casos quiero sumar el de la publicación Nicolás tiene dos papás, de la psicóloga Leslie Nicholls, editado en Chile en octubre de 2014. Financiado por la Unión Europea y la Embajada de los Países Bajos, fue una gestión del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) que contó con el apoyo de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile (Facso).


El relato está inspirado en el cuento Heather Has Two Mommies de la estadounidense Lesléa Newman, publicado por primera vez en 1989. Si bien no fue afectado por una censura tradicional, causó gran revuelo mediático porque "generó una fuerte controversia a nivel social, político y religioso, respecto de la forma en que nuestros hijos son educados sobre la inclusión de las minorías sexuales"7.

No obstante, el Sename anunció la distribución del libro en sus dependencias, mientras 30 bibliotecas y más de mil personas solicitaron el cuento. "Lo han pedido escuelas, bibliotecas, jardines infantiles, municipalidades, corporaciones, fundaciones, familias y universidades, tanto nacionales como extranjeras"8. Esto motivó su entrega y distribución gratuita a través del sitio web del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, Movilh (http://www.movilh.cl/documentacion/nicolas-tiene-dos-papas.html).


Entonces ¿Qué hacer?
En consecuencia, tanto una mal entendida selección como la censura, atentan contra el respeto que merece tanto los niños y niñas, como los jóvenes, de ser tratados como personas capaces de abordar cualquier tema en un lenguaje y aproximación acorde a su edad. A mi juicio, éste debería ser el verdadero punto de partida a la hora de hablar de literatura infantil y juvenil.

De acuerdo a lo planteado por Guillermo Castillo, "la censura temática juzga que los jóvenes no pueden enfrentarse a ciertos temas"9. Esta censura, a mi modo de ver una de las más comunes (aunque comúnmente disfrazada de "selección"), se percibe claramente en lo planteado por el autor e investigador Juan Cervera al definir ficción verosímil, uno de los mundos posibles de la literatura infantil. "Hoy en día algunos críticos son partidarios de excluir la temática social de los libros para niños y ofrecer sólo materiales 'idealizados e inocentes' que no perturben la serena existencia de su corta edad; consideran positivo que los niños se mantengan en esa suerte de agnosis como un mecanismo de protección. Entonces, caben las preguntas ¿es preciso aislar al niño de la dureza de la realidad para preservar ese supuesto ideal de inocencia? O por el contrario, ¿se hace preciso ofrecer experiencias estéticas de calidad que le permitan sensibilizarse y desarrollar un criterio propio cercano a lo humano?" 10.

Por otra parte, dado que la literatura infantil está en la mira de múltiples agentes sociales y se le atribuye un valor eminentemente formativo y de instalación de valores, dicha mirada privilegiará textos que tengan esas características (contraponiéndose así al concepto planteado por Liliana Bodoc que abordamos al principio de este artículo). En esta línea de análisis, es interesante la reflexión final expuesta en el artículo Cómo elegir un buen cuento para niños, del Banco del Libro de Venezuela, a la que adhiero completamente. "La historia enseña que bajo la bandera de defender los valores se han censurado muchos libros para niños de excelente calidad. La evaluación de valores tiene una carga subjetiva importante y no siempre obliga un consenso. Con amplitud de criterios y una visión equilibrada que permita discutir los contenidos de los libros con los niños no deberíamos rechazar ningún libro por su ideología, sino estar atentos a discutir los temas que nos parezcan controversiales. Esta práctica puede resultar más formativa y efectiva en la formación de valores que la prohibición"11.

Sin embargo, aun cuando hoy no exista una censura institucionalizada en nuestro país o bien las selecciones se pudiesen realizar con altura de miras y criterios amplios e integradores, hay otro factor en juego que puede entorpecer de igual manera el encuentro de un libro con su lector.

Dejo para el final las palabras de Augusto Bianco, responsable del sello argentino Rompan filas, de larga y destacada trayectoria en la publicación de literatura infantil y juvenil de calidad, aun en los períodos más oscuros de la historia reciente argentina. "Hoy ya nadie te va a prohibir. No hace falta. Yo creo que la prohibición hoy la ejerce el mercado. El mercado no te prohíbe, pero te va a poner valla tras valla para que nunca llegues con tu libro alternativo al lector que podría estar esperándolo pero no sabe siquiera que existe"6.

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4 Cuando se tiene un libro. Recuperado de http://www.loscuentos.net/cuentos/link/256/256008/
5 El pueblo que no quería ser gris. Recuperado en http://www.imaginaria.com.ar/04/8/pueblo.htm
6 Entrevista a Augusto Bianco. Rompan filas: una experiencia editorial para niños que no quieren ser grises. Recuperado de http://muchas-nueces.com.ar/entrevista-a-augusto-bianco/
7 Lee aquí el libro “Nicolás tiene 2 papás”. Recuperado en http://www.biobiochile.cl/2014/10/26/lee-aqui-el-libro-nicolas-tiene-2-papas.shtml
8 Primer cuento chileno sobre diversidad sexual ya puede ser leído online. Recuperado en http://www.emol.com/noticias/nacional/2014/10/27/687038/primer-cuento-chileno-sobre-diversidad-sexual-supera-tres-mil-pedidos.html
10 Literatura infantil: Géneros, corrientes y tipos de libros. Recuperado en http://webcurso.uc.cl/access/meleteDocs/content/private/meleteDocs/UCV-LIJ-06/uploads/ppt%202%2013.9.pdf
11 Cómo elegir un buen cuento para niños. Recuperado en http://webcurso.uc.cl/access/meleteDocs/content/private/meleteDocs/UCV-LIJ-06/uploads/seleccion%20libros%20Banco%20de%20Libro%20Venezuela.pdf

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